Como me pesa la vida los domingos, creo incluso que más que cualquier día de la semana.
Me deprime; tengo mil cosas que hacer pero no me apetece hacerlas los domingos por la tarde: No me apetece ponerme a barrer, no me apetece ponerme a corregir, no me apetece ni tan siquiera vivir, ni salir a pasear, ni fregar, ni cocinar, ni tan siquiera escribir en el blog.
No sé si pedir que quiten los domingos del calendario.
Noticia
domingo, 9 de octubre de 2005
Como me pesa la vida
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3 comentarios:
Yo no quiero domingos por la tarde, canta por ahí el Flaco de Úbeda. Yo tampoco. En mi país, la palabra fome es sinónimo de aburrido. Así, la calle ha bautizado el domingo como el "fomingo", y los más osados, "fumingo" (puede ponerse entretenido)...me quedo con ambas. Sin embargo, el domingo es sinónimo también de futbol y por ahí algo me animo...
y yo que encuentro deliciosos los domingos...día de tomar unas cervecitas al mediodía con los amigos y de disfrutar de la calma en casa, leer, oir música, para coger con ganas el lunes, que no hay quien lo salve...
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