Cuando llega el frío invernal, los puercoespines se arriman unos a otros para darse calor, pero no pueden acercarse demasiado porque se pinchan con las púas de sus semejantes y deben guardar las distancias:
lo mismo que los humanos buscamos la compaía de los demás para no perecer de soledad y hastío, pero no podemos frecuentarnos demasiado de cerca sin herirnos unos a otros.
Noticia
sábado, 16 de octubre de 2010
La Fábula del puerco espín
Etiquetas:
65 palabras,
plagio,
reflexiones
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