Estaba sentado en su habitación de trabajo
cuando su mujer se puso a gritar por toda la casa:
"Ha llegado?"
El marido a pesar de no tener la menor idea
de lo que se trataba respondió "Si".
Ella siguió inquiriendo:"Y dónde lo has metido?"
El respondió:"Con los otros"
Por primera vez en su vida matrimonial
pudo trabajar horas enteras sin ser molestado

De "El arte de amargarse la vida"
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