No lo sabes,
bueno, yo creo que no lo sabes.
Igual pasa como en las películas,
y cuando me decida a confesar,
todo el mundo asiente venébolo,
diciendo que ya lo sabía.
Consumo y me consumo.
Insuficiente para tocar fondo
y no suficiente para que tu te des cuenta,
tu y cualquiera, y sin embargo
me doy cuenta que estoy entrando
entro solo y quiero salir solo.
Nadie sabe nada,
ni que lo tomo ni que lo dejo.
Y hace 15 días que cambié de camino.
Duermo mal y tengo pesadillas,
digo que son los nervios del trabajo;
Tengo tos, tos hasta los vómitos,
lo achaco al frío que hace estos días;
me mareo, pero de eso nadie se da cuenta.
No sé si estoy yendo por el buen camino
sólo sé que no quiero seguir por el camino en el que estaba.
jueves, 25 de febrero de 2010
Síndrome de abstinencia
sábado, 20 de febrero de 2010
Enfermo
Me duele
No es que me duela mucho, pero me duele.
Crece
no crece muy rápido, pero crece.
Me molesta,
pero puedo hacer de todo, aunque me moleste.
No sé hasta cuando podré estar así,
no sé si será bueno demorarlo cada vez más.
Sé que estoy enfermo, aunque nadie me lo diga
Sé que estoy entrando en un agujero, el cual no tiene salida.
Ahora puedo, pero sé que esto durará hasta que me decida,
me decida ir al médico, analizarme, que me digan que me tienen que operar
y que luego, nunca más podré volver a hacer de todo.
Ya nunca más saldré de este agujero.
Me harán análisis, me diagnosticarán, me operarán,
me revisaran, me harán rehabilitación y sonreirán
pero nunca más volveré a ser el mismo.
Volverán a analizarme, me diagnosticarán de nuevo
y quizás me vuelvan a operar, para volver a caer en el mismo círculo.
Nunca más volveré a hacer todo lo que quiera,
nunca más volveré a ser libre
nunca más volveré a comer lo que se me antoje
nunca más volveré, ni dejará de dolerme.
Nunca más
domingo, 14 de febrero de 2010
11 de mayo de 2008
A pesar de mi timidez, una palabra me bastó para conquistar el corazón de la persona que más quiero y que más me quiere.
Yo conocía a una chica desde hacía muchos años. Ella era la compañera de piso de una amiga mía. Mi amiga sabe lo parco en palabras que soy, así que no le extrañó que, cuando coincidíamos los tres en su piso, yo no dijera nada. Supe desde el momento que la conocí que ella era el amor de mi vida.
A ella, no sé muy bien porque razón también le gusté, pero ella no me lo dijo, y mucho menos lo hice yo. Nunca hubo una declaración de amor pero, sin embargo, empezamos a hacer cosas juntos. Nunca era tomar café ni cenar, siempre era alguna actividad, y muchas veces actividades donde venían más amigos, pero los amigos (eso me lo han dicho luego) ya decían que entre nosotros había mucha química. Hablábamos de muchas cosas, pero algo de lo que nos gustaba mucho hablar era de música. Ella me había dicho que le gustaba la música de Jorge Drexler y de Michael Bublé. Yo de Drexler había oído algo, pero no sabía quien era Bublé así que me compré todos los CDs y si no los compré si los escuché. Había salido la Cara B de Drexler en esos momentos y se la regalé. Era la música que acompañaba mi día a día; había fantaseado con sus letras y me había imaginado siendo yo el protagonista de ellas. Me sabía los guiños, los comentarios de Drexler,… Entonces me enteré que Drexler iba a cantar a una ciudad cercana. Nosotros vivíamos en otra ciudad donde tocaba un día antes o un día después, no lo recuerdo. Lo que si recuerdo es que compré dos entradas, para ella y para mí, para ir a verlo a esa ciudad cercana, para disfrutar una hora más de su compañía en el coche, de la que no hubiera podido disfrutar de haberlas comprado en nuestra ciudad. No recuerdo ya si le puse una excusa o no hizo falta ponérsela. El caso es que el 11 de mayo del 2008 estábamos en el Auditorio de aquella ciudad para escucharlo. Cantó todos sus éxitos y nosotros susurramos sus letras. Hasta que en un momento dado, como también ocurre en el disco, el paró el concierto y preguntó que canción queríamos que tocara. Como un resorte, fruto de imaginarme un momento como aquel, y sin que lo controlara (juro que no fue premeditado) una voz clara y fuerte se levantó antes y más fuerte que ninguna sobre el resto del auditorio: “Raquel”. Quizás no sea una historia de amor, pero si es el nombre de la persona que tenía a mi lado. Ella con fuerza puso su mano sobre la mía y cuando Drexler dijo, que no sabía si recordaba los acordes, pero que lo intentaría, Raquel me miro a los ojos, se puso a llorar con los primeros acordes de la canción y me besó. Yo no pude decir nada hasta que acabó la canción. Fue entonces y sólo entonces cuando me atreví a decirle mi primer te quiero y, desde entonces hasta ahora, estamos felices, comiendo perdices, y escuchando a Jorge Drexler y a Michael Bublé, lo que pasa es que con este último aún no tengo ninguna historia que contar.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Amores prohibidos
Nos amamos,
la casualidad,
el tiempo de crisis,
la soledad,
el caso es que no sé que fue,
pero nos amamos,
nos amamos fortuitamente
pero ya que estábamos,
nos amamos.
Como todos los amores que surgen en tiempo de crisis, el nuestro fue un amor perseguido, ni mis padres, ni los suyos, ni mis amigos, ni los de ella, ni nadie aceptaba nuestro amor. No podía pronunciar su nombre sin que lloviera sobre él, una crítica. Ningún paraguas de compasión ni atisbo de que nadie quisiera bucear en mis sentimientos ni en los suyos.
- Me da igual, me da igual todo. Yo la quiero - eran toda mi respuesta a cualquier lapidación verbal, a cualquier fusilamiento por la espalda, a cualquier intento de hacerme entrar en una sin razón.
Toda mi vida era ella y todo el amor era ella. Los demás escupían ácido. Sólo hayamos consuelo en el cuerpo del otro. Nunca nos enfadamos, nunca una mala contestación ni una mala cara hacia el otro. Eramos dos en la lucha y no podíamos fallarnos, no teníamos la mínima intención de hacerlo. Nos quisimos como si fueramos uno
Hasta que todo se calmó. Cuando volvió la abundancia, cuando la gente miró hacia otro lado, cuando la gente fue feliz y dejó de criticarnos; cuando la gente tuvo alegrías que mirar y nos dejó por imposible, entonces nosotros no supimos de quien defendernos, no tuvimos palabras para saber hacia donde íbamos y nos quedamos sin aquello que nos había unido hasta el momento: Los demás.
Ahora ya nos aburrimos, no nos odiamos, simplemente hemos dejado de querernos, de sentir la necesidad de estar juntos, porque no hay a nadie a quien debamos demostrar, con razón o sin ella, que nos queremos.
Y ahora, ahora ya no nos amamos.
martes, 2 de febrero de 2010
Amores platónicos
Dicese del amor, que a colación del mundo de las Ideas propuesto por Platón, queda en eso, en una idea, en un ideal.
Me encontré ridículo enamorándome de ti. Aquel amor no tenía pies ni cabeza, no tenía futuro ni principio. No tenía por donde cogerse, pero sin embargo, me enamoré.
Te busco con el reflejo de la mirada. Sé donde estás y cuando no sé donde estás es porque no quiero que pienses que siempre te estoy buscando. Habrá que hacerse también el interesante, por eso no siempre te miro. cuando te miro, te miro con todo el amor que soy capaz de dar, pero no quiero que te des cuenta, no quiero que creas que me gustas, que te quiero, y quedar como un idiota si tu no me quieres, por eso no te miro todo el rato, pero sé que estás. a veces sé que estás y cuando me giro, como por casualidad, ya no estás, y entocnes me doy cuenta que no sé tantas cosas, y que solamente las creo.
A veces me hablas, sé que... bueno quiero creer que has medido las palabras, que te has dirigido a mi para yo ser el único protagonista de tu vida durante esos 10 segundos, donde toda tu vida está dedicada a mi. Yo siento en ese momento que me respiras, que me disuelvo dentro de ti. Sólo se me ocurre en ese momento decir gilipolleces, de las que luego me arrepiento, y me da rabia, pero tu te ríes. Quiero creer que te ríes porque te hace gracia, y no porque te parezco ridiculo, pero si te ríes porque te hace gracia, es porque te gusto, aunque sólo sea un poco. Te miro, me avergüenzo de ser el autor de la sonrisa que ahora mismo dibuja tu vida.
Cuando te descubro mirándome, una vez en la vida, creo que los planetas se han alineado, pienso que no tengo dudas de que tu me quieres, sin embargo en pocos segundos creo que ya no me miras, que yo he querido creer que me mirabas, pero tu no me mirabas a mi, o no mirabas a ningún sitio.
Digo tu nombre, cierro los ojos, me llena por dentro, lo vuelvo a rapetir en diminutivo, te imagino tu sonrisa, tu mirada, como aquella vez, aquella única vez que me miraste, dije tu nombre y me sonreíste
sábado, 16 de enero de 2010
El sueño de Paco
Paco era jesuita. Jesuita del montón si es que había entonces un montón de jesuitas.
Había caído en un barrio usual, joven, donde no había parroquianos mayores que frecuentaran una iglesia fría y grande, antigua, solemne y poco acogedora.
Paco cumplía por obediencia con su obligación en la parroquia, preparando además la homilía como pocos hombres lo harían en la ciudad con tan poco auditorio. Casi nadie sabía de sus palabras, porque los pocos que se dejabna caer por ahí no tenían la menor aceptación entre el barrio, y por eso mismo terminaban en aquella antigua iglesia, donde nadie les hacía sentirse diferentes, ni solos, aunque fuera el lugar donde mayor soledad física se respiraba. El resto del mundo tampoco sabía de sus palabras porque tampoco conocían a Paco, o al menos no sabían que Paco era el jesuita que tocaba las campanas de la vieja iglesia y oficiaba las misas que nunca tuvieron la menor intención de escuchar.
A pesar de que la compañía le proporcionaba un lugar donde vivir y un pequeño sueldo para sobrevivir, Paco buscó un trabajo cuando llegó, primero de barrendero y luego de camarero en un bar, quizás tan viejo como su iglesia, pero con muchos más parroquianos. Allí creo lazos con los hombres del barrio, haciéndose de querer, pero nunca nadie intentó entrometerse en su vida. Se grangeo un sitio en el barrio y en el corazón de sus parroquianos, por su confianza, por su saber escuchar, manteniendo en secreto, lo que en parte era una obligación para él. Su saber decir la palabra precisa en el momento perfecto, hizo que incluso gente fuera al bar sólo para hablar con él, para pedirle su opinión que luego se convertía en Palabra de Dios, pues era indudable. La gente sabía de él donde vivía y lo grande de su corazón, pero nada de porque vivía solo, o que era jesuita, cosa que no ocultaba, pero por la que nadie se interesó.
Cuando murió el propietario del bar, lo donó, por sorpresa a Paco, y Paco no pudiéndolo aceptar lo donó a la compañía y la compañía, conocedora de la labor de Paco lo convirtió en parroquia, sin modificar ni un centímetro su mobiliario.
Desde entonces Paco tiene abierto su templo casi 24 horas al día. Allí la gente va al encuentro de la compañía de Jesús sin saberlo, busca refugio en sus palabras, que son una traducción de las de Jesús.
Los sábados por la tarde y los domingos Paco invita a una ronda a media mañana. Sin desmerecer el resto de días, esa tarde y mañana, el bar se llena, de hombres y mujeres que vienen a brindar, a hacerse el aperitivo de lo que luego será la comida familiar, entonces, desde detrás de la barra Paco empieza a hablar con alguno, poco a poco el resto de los clientes baja la voz para escuchar a Paco que se ha proclamado con sus palabras y más con sus hechos en ejemplo. Entonces con sus palabras, oficia, y acerca los valores del evangelio desde detrás de la barra. Habla y la gente escucha con atención lo que les quiere contar, recuerda en memoria lo que un día pasó, recuerda el amor y el sentido de la vida, llena de sentido las vidas de sus clientes y les hace caer en la cuenta de la belleza que tienen entre sus manos. Cuando todo el mundo recuerda que es feliz, entonces Paco, invita a que la gente se abrace y se acerque la paz, unos a otros, para terminar invitándoles a brindar por el amor, que a fin de cuentas es lo que cuenta.
Nadie sabe de Paco, ni sabe de su otra parroquia, pero eso, realmente, que más da.
domingo, 10 de enero de 2010
Aprender a perdonar
Al aproximarse a la puerta de la enfermería de un asilo,
un hombre que estaba en la cola para la medicación
oyó un ruido y al volverse para ver de donde procedía
golpeó, sin querer, con el codo, el pecho de una mujer.
Apenado y sin saber que hacer, el anciano titubeo para pedirle perdón:
"Mil disculpas, señora.
Si su corazón es tan suave como su seno
tengo la seguridad que me perdonará".
La mujer le sonrío y le dijo
"No se preocupe
Si su pene es tan duro como su codo
mi habitación es la 315"
martes, 5 de enero de 2010
Encontré el sentido de todo esto
Tengo una prueba verdaderamente maravillosa para esta afirmación,
pero este blog es demasiado estrecho para contenerla"
jueves, 31 de diciembre de 2009
Cap d'any
Me preguntas si hago algo especial en nochevieja: Si me visto con algo rojo que luego quemo, si pongo el anillo en la copa con cava, si recibo el año nuevo a la pata coja, si le doy vueltas a una maleta, si me pongo bajo el muérdago a medianoche, si como uva, lentejas o gambitas.
Yo me he quedado pensando y te he contestado: "Lo típico, las uvas", creo que nada más, aunque muchas de esas cosas algún año las he hecho.
La buenaventura del año ha sido luego ajena a mis primeros segundos del año.
Luego cuando te has ido me has deseado un "feliz año, y que me traiga felicidad, y que sea mejor que el anterior". No me lo has dicho con estas palabras pero es lo que pretendías hacer.
Ahora cuando me vestía para ir a cenar me ha regurgitado todo aquello mientras decidía que me ponía. Y me he parado a pensar cuando me he puesto unos calcetines viejos que va a ser la última noche que utilice, me han acompañado los últimos meses, incluso años.
Voy a celebrar algo nuevo esta noche. Voy a cerrar una puerta al pasado, a la nostalgia y a la meelancolía.
Hoy salen conmigo por última vez, para divertirnos y decirnos adiós. Mañana terminarán en la basura.
A partir de ahora cuando termine el año llevaré algo que me haya acompañado los últimos meses y se terminará con el año.
Puede ser una buena idea
sábado, 19 de diciembre de 2009
Donante
- Hola
- Vengo a donar saqngre
- Muy bien. ¿Es usted donante?
- Si,
- ¿Alguna enfermedad en los últimos 15 días?
- No, ... ¿le puedo hacer una pregunta?
- Claro
- ¿Qué mas puedo donar aparte de sangre?
El doctor levanta una ceja y me responde como si fuera un concurso... ¿Semen?
- Si, bueno, pero, no era esa la pregunta. Me siento vacío, empecé donando sangre porque sentía que a alguien le estaba ayudando, pero ahora, ahora me siento vacío, y no sé como puedo dar un paso más, que más puedo dar. Semen creo que no es la respuesta.
- Puede hacerse donante de órganos
- eso ya lo soy, pero siento que hasta que no me muera eso es un tratado de buenas intenciones y nadie puede beneficiarse de mi
El médico suspira, deja el boli sobre la mesa, se quita las gafas, y por fin.... sonríe, se acerca a la mesa, se acerca a mi, me mira a los ojos y me dice:
- Usted lo que necesita es hacerse donante de cariño
- ¡Eso es! ¡Donante de cariño! Y... ¿Cómo puedo hacerme donante de cariño?
- Eso tendrá que descubrirlo usted, pero de momento, sonría y deme un abrazo.

lunes, 14 de diciembre de 2009
Flash back
Por un momento reconozco lo que siento.
Me paro, me siento, lo sigo sintiendo
Esto ya lo he vivido antes, esto no es un dejà vú.
Cierro los ojos y te recuerdo
Cuanto tiempo sin ti
pero eso ahora no viene al caso,
ahora no eres tú
pero lo demás todo sigue igual, vuelve a repetirse
Mi actitud, mi respuesta no ha cambiado,
vuelvo a ser el mismo imbécil que entonces
vuelvo a no tener respuesta
vuelvo a responder como respondí entonces
y que tan mal me funcionó
No sé cual es la salida,
no sé que es lo que debo hacer
no sé que es lo que hago mal
y por tanto
no sé como lo puedo cambiar.
Si sé hacia donde voy, aunque no sea ese mi destino
si sé que así no iremos a ninguna parte.
Solo sé que la vida vuelve como vuelve el dolor
como vuelven los colores, los errores
y las mismas preguntas a exhibirse en mi cabeza.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Necesito de ti
- Necesito de ti- me decías sin abrir los labios, yo sonreía mientras te miraba, sintiéndome un regalo y, a pesar de que te fueras, me sentía el hombre más feliz del mundo, quizás, sino del mundo, si de los 5 kms a la redonda. Volvía a casa silbando, sabiendo que nunca más volvería a verte, pero feliz por sentirme querido, por sentirme acariciado por tu mirada.
viernes, 4 de diciembre de 2009
El último día
Sé que es muy típica la reflexión de vivir como si fuera le último día. No sé si después de todo alguien lo hace, lo de vivir como si fuera el último día, o al menos con el concepto de que algo "malo" va a pasar, que ya no te permitirá volver a la cama esta noche. Bueno, pues ahora ya no es como si fuera el último día sino como si algo muy grave te fuera a pasar hoy.
Uno entonces se pone en lo peor, o haces cosas como si fuera el último día. simplemente haces cosas con miedo, con temor, pero si te han dicho que te va a asar algo grave, no hace falta hacerlas con temor, te va a pasar igual, no hace falta que conduzcas a 20 kms/h. si te tiene que pasar algo grave, vendrá uno por detrás y como dice mi madre "te fotrà una bona paparra". Pero ya funcionamos con temor. Y se nos cae la leche y el cazo, pero esto no es muy grave, aparco en un sitio que está lejos, eso tampoco es muy grave, mis hijos se han peleado y me ha tocado poner paz, me he caído con la moto, pero era a 20 por hora y no me he hecho más que un rasguño y la moto nada. Mi mujer está en casa, nadie llama por teléfono. que extraño, miro el reloj, sigo pendiente del teléfono y de la vida y nada más pasa.
Que extraño!
¿Qué esperabas que pasara?
quizás cualquiera de las cosas que han pasado son importantes, sin embargo minimizo el dolor que me produzcan porque me esperaba cosas peores.
Me voy a dormir tranquilo, pensando que mañana no será un día peor, o quizás sí
martes, 1 de diciembre de 2009
Encuentro
Te veo llegar
hace tiempo que no nos vemos
pero tenía ganas de verte
por eso me alegre tanto cuando supe que venías.
Quedamos, te va bien el día 30 a las 9'30, perfecto.
no he mirado mi agenda, pero me da igual,
seguro que me va bien.
Estoy a las 9 allí,
y a las 9'30 apareces tu, más delgado que de costumbre
con unos pantalones que descubren los alambres que tienes por piernas
No sé si vienes desaliñado o es el pelo largo y la barba sin afeitar.
Cuando me ves empiezas a sonreír, y yo no puedo más que hacer lo mismo.
Me brillan los ojos y me pica la nariz,
sonrío y evito las lágrimas.
Abres los brazos mientras te acercas a mi
Mi corazón aplaude la alegría del encuentro.
Estás guapísimo. A mi me lo parece
Y me siento, en un momento en comunión con el mundo
esa es tu gracia, es tu don , es la felicidad que me transmites
antes de ponerte a cantar
domingo, 29 de noviembre de 2009
De espaldas
miércoles, 25 de noviembre de 2009
La mano derecha
Soy zurdo.
Es verdad que hay cosas que hago con la derecha,
y no voy a entrar en detalles.
Sí uso la derecha.
Hay otras cosas para las que preciso las dos manos,
una arriba y otra abajo, una a la izquierda y otra a la derecha.
Pero hay cosas que solo precisan de una de mis manos,
indiferentemente de cual sea la que utilizo,
me descubro en ocasiones sin saber que hacer con la otra mano,
la descubro en actitud encogida,
con el puño cerrado,
con la mano idiota,
amariconada,
de mil formas ridículas e inconscientes:
Mientras me cepillo los dientes,
mientras envío un mensaje por el móvil,
mientras tengo la mano en cabestrillo...

viernes, 20 de noviembre de 2009
Perderse
Pienso que no me gustaría morirme,
imagino que a la gente le pasa igual,
pienso que si llegara el momento,
debería cambiar la actitud
y agradecer a la vida todo lo que ha hecho por mi
y todo lo que me ha dado la oportunidad de vivir.
Pienso que realmente lo que me da miedo es perderme
perderme la vida que aún podría vivir.
Entonces me imagino, que pasaría si supiera
que el día que voy a morir yo se iba a terminar el mundo
Que pasaría si supiera que detrás de mi yan o se iba a morir nadie
porque todo el mundo se habría acabado de morir
que pasaría si yo fuera el último superviviente
aunqeu fuera solo por segundos.
Y me llega una inhospita tranquilidad de haber llegado hasta el final.
Como que la muerte no me preocuparía mucho si supiera que al minuto
se iba a morir el resto del universo.
Tampoco me iba a perder tanto de la vida, no?
domingo, 15 de noviembre de 2009
Olores
Me vienen reminiscencias de mi infancia con el olor que me sorprende al salir a la calle.
no hay visiones, ni sonidos, ni colores que me lleven tan directamente a mi pasado,
el olor de lo inesperado, de lo que hacía tiempo que no olía me lleva a imágenes del ayer.
La primera situación viene al cruzarme con alguien. No me giré a ver quien era, ni que edad tendría, pero si que directamente reconocí el olor "Brummel", el perfume de garrafa, de las distancias cortas, donde un hombre de verdad se la juega. No me viene la imagen del anuncio sino la de la navidad. Siendo niño no hay perfumes, más allá de las colonias frescas, que de tanto usarse han borrado los momentos, pero si, el día de navidad, la noche de nochebuena, para salir a la misa del gallo, hacíamos un exceso, o un defecto, y nos envolvíamos en el olor de la Brummel. La noche, los abrigos, la raya a un lado, el calor humano en aquella celebración, los colores de la piel, los saludos a mucha gente, las felices navidades, no las traía Papa Noel, casi más bien las traía Brummel, por eso al cruzarme con aquel perfume, volvió a ser Nochebuena en mi imaginación.
Sigo andando y entonces el olor a pintura de pared me lleva de repente al calor del verano, al estanque de riego de mi abuelo vacío, y nosotros sin camiseta dentro, rascando las paredes mientras sudábamos, para luego pintarlas de azul celeste. Permanecería la piscina vacía, humeando ese olor a pintura fresca durante tres días. Luego cuando la llenábamos, la claridad del agua, su frescura, el color interior de aquel lugar se mezclaban aún con el olor a pintura, y nadábamos en una piscina nueva, esa era nuestra sensación.
El tercero de los olores que me llegan esta mañana lo recojo cuando salgo de la ciudad y me dirijo por un camino, para adentrarme en la huerta. Dos olores que terminan por invadirme. El primero es el del estiercol. Un olor a vaca que me tranquiliza, me recuerda al campo, no a ese que veo, sino al de antes, al que estaba lleno de vacas, y nos tirábamos desde la ventana, a montañas de paja, para rebotar. donde nos escondíamos, y jugábamos en el haz de luz que entraba por la ventana de la que antes habíamos saltado. Me recuerda al campo, a la tranquilidad, a la libertad, aunque huela a mierda, pero es libertad al fin y al cabo.
Termino mi camino al lado de la casa, me siento en el portal y me viene el último de los aromas, esta vez a Zotal. Me muerdo el labio inferior, cierro los ojos y soy capaz de visualizar el patio interior de la casa de mi abuela, fresco, recien regado y con olor a zotal. Yo dentro de un barreño, en la sombra del verano, chapoteando. Sonrío. Pienso que el olor es capaz de transportarme más profundamente de lo que lo haría cualquier sonido, cualquier imagen, cualquier palabra.
Benditos olores
martes, 10 de noviembre de 2009
No soy yo
Ahora que he empezado a acumular años,
pienso cuando pienso en mi
cuando hablo de mi, mejor,
que soy empático, que tengo habilidades sociales
que tengo usualmente razón,
que tengo defectos, pero los conozco y los controlo.
que nadie puede decirme de mi nada que yo no sepa
y que si pasa algo siempre es cualpa de los otros;
claro que nos equivocamos, claro que me equivoco,
pero son las menos de las veces, y nunca a favor tuyo.
Es tan fácil ver como el otro ha cogido un camino erróneo
y tan difícil darse cuenta que uno no tiene ni puta idea de donde va.
Es tan difícil reconocerse humilde, ignorante, inocente.
No, yo lo sé todo.
Me vanaglorio de poder opinar de todo
y de criticar a cualquiera,
porque aunque apenas lo conozco me doy cuenta
de cosas que ni tan siquiera el otro,
que lleva toda la vida viviendo consigo mismo se ha dado cuenta.
Yo tengo la teoría correcta para todos los problemas
o básicamente para los problemas de los demás
porque a mi me ha funcionado, y si a mi me funciona es que es universal
o simplemente que la "Universidad de la vida"
me ha enseñado como se solucionan ese tipo de problemas
Que ojo tenemos para hacer la alineación perfecta para la selección,
para definir como hay que gobernar el país, criticando al poder de turno.
Que pienso yo, que que gilipollas son los gobernantes
que no se dan cuenta de eso que es tan evidente para un ciudadano de a pie como yo;
pero bueno, eso me pasa también con los amigos que no dan ni una
que no paran de cometer errores en su vida;
que me pregunto yo, porque soy amigo suyo
porque ellos son tan "lo peor" y yo soy tan perfecto.
Que quieres que te diga!!!
Algo falla y no sé muy bien que es
porque sino lo arreglaría
jueves, 5 de noviembre de 2009
Humildad
Reconozco a mis amigos
porque saben decirme que se han equivocado,
sin que tenga que hurgar
sin que les tenga que preguntar.
Reconozco a mis amigos
porque me dan las gracias por cosas
que yo no he llegado a apreciar que hacía
y porque cuando lo han necesitado
me han pedido ayuda
y me han hecho sentir que yo era necesario en sus vidas.
