Noticia


miércoles, 6 de abril de 2005

Los niños: esos grandes psicólogos

El caso es que esta noche me ha venido a la cabeza no sé porque una cosa que estudié cuando hacía primero de psicología, y era la predisposición del os más pequeños por conocer el estado de nerviosismo en el ambiente; también se dice de los animales, que conocen cuando estás nervioso. Y con los niños pasa exactamente lo mismo, mientras nosotros creemos que es al revés, que como son pequeños no se enteran, y gritamos en la habitación, pensando que el niño está en el comedor viendo la tele y no se enterará. cuando mucho antes, cuando estábais en el comedor callados, el ya sabía inconscientemente que algo estaba pasando, que su madre no era la misma de siempre y que su padre daba demasiadas vueltas a la cucharilla del café, quizás porque el niño no tiene otra cosa en la que fijarse, o porque conoce perfectamente a sus padres, porque es con ellos con quienes está 24 horas al día, o quizás porque los niños son como esponjas que lo absorven todo, hasta los más mínimos detalles. Pasa incluso con los recien nacidos, que al cogerlos una persona que esté un poco tensa o estresada, el niño dispara el llanto, como un resorte ante la agudeza de un nerviosismo que la madre no había percatado.
Por tanto cuidado con pretender engañar a los niños
que son más listos de lo que uno se piensa