Noticia


lunes, 12 de abril de 2010

Fe inquebrantable

- Ese pueblo no existe
Me quedo tan perplejo como si hubiera acabado de afirmar: ¡Dios está muerto!
- Espere - digo-. Si que existe, aunque quizás usted no lo conozca.
La mujer se mantiene afable, pero terca, inperturbable:
-No, no, ¡el pueblo no existe!. Créame.
Por supuesto que no la creo e insisto en que sí. ¡A fin de cuentas, es una cuestión de principios!
Tras unos minutos angustiosamente largos, queda comprobado: ¡el pueblo existe! Y lo que es mejor aún, hay un enlace con transbordo. Tengo la impresión de que el pueblo existe sólo porque he insistitdo tanto. ¿A lo mejor tengo suerte y me pasa lo mismo con Dios?

Bueno, me largo
Hape Kerkeling