Noticia


viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de trayecto

Soy feliz,
mi sonrisa inunda mi cara
y mis ojos no pierden detalle de la belleza
del viaje de la vida
Admiro, absorvo, me deleito con las vistas
con el momento,
atrapo el momento
lo alargo
giro mi mirada hacia otro lado
para descubrir nuevos paraisos que me hagan feliz
no abarco todo, no me da tiempo,
así que me relajo y disfruto,
hasta que se para, todo se para.
Al principio me alegro porque el tiempo se ha parado
y puedo seguir disfrutando de la vida
sin que la vida se precipite en el pasado.
Al principio me alegro hasta que se abre la puerta.
El conductor me mira, me miras, esperando una respuesta.
No me dices nada pero es evidente que esperas una respuesta
y la respuesta que esperas es una. Que me baje, que me apee,
que ya está bien, que se ha terminaod este viaje.
Y me obligas a que me baje de esta nube
y vuelva a la cruda verdad.