Noticia


martes, 20 de marzo de 2012

Cómo está el mundo!

Una vez que un hombre se permite un asesinato,
muy pronto no le parecerá mal el robo;
y del robo, el siguiente paso será beber
y no santificar el domingo,
y de ahí a la falta de cortesía y a la pereza.

De El asesinato considerado como una de las bellas Artes, de Thomas De Quincey