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martes, 20 de diciembre de 2011

Me gusta ducharme mientras me miras

Me gusta ducharme mientras me miras
y hacerte ver que no me he dado cuenta
me gusta moverme con naturalidad bajo el agua
mientras sé, aunque no te vea, que te muerdes los labios.
Dejo correr el agua, estiro los músculos
me deleito en posturas no muy usuales
que realzan todas las partes de mi cuerpo.
Me enjabono, mi mano acaricia cada uno
de los rincones que mi cuerpo esconde,
lo hace lentamente, hipnotizando tu mirada.
Mi mano termina dibujando las curvas de mi culo,
y tus ojos terminan perdiéndose en mis piernas entreabiertas.
Pero cuando quieres perderte en descubrir mi sexo entre ellas
me voy girando y no puedes mantener tu mirada en mi.
Vuelven tus ojos a mis manos, que se pierden tras mis hombros
y están tan cerca de mi cara que me miras a los ojos
y cuando veo que me miras a la cara, te sonrío, y me sonríes.
No voy a dejar de enjabonarme, de tocarme primero el pecho,
y de ver que ya no puedes mirarme a la cara
sino que vuelves a perderte tras mis manos
y tras el jabon que se desprende de la esponja que estos sujetan.
Vuelves a morderte los labios y yo no dejo de mirarte
mientras me acaricio poco a poco, primero el abdomen
y luego mi sexo que queda escondido por mis manos,
por la esponja y el jabón.
Tu mirada me desea y yo deseo tu mirada sobre mi
no dejo de mirarte y no puedo dejar de tocarme pensando en ti.
Pensando que mientras me toque, tu me seguirás mirando