Noticia


miércoles, 15 de febrero de 2012

Existo, y luego, con dificultad, pienso

A existir, que es para mí desaprender la prisa.
Soltar los músculos de mi corazón y dejarlo latir a su ritmo.
Volver a estar en el calor del sol sin pensar el calor.
Comer cuando el hambre tiene hambre
y obedecer el sueño que llega cuando la noche llega
y la oscuridad cubre las cosas,
y las cosas en la oscuridad pueden descansar.
De nuevo estar. Estar y ver.
Y verlo todo lo que está tal como es,

sólo mientras está hoy, como no sabemos si estará.


La mujer que buceó en el corazón del Mundo