Noticia


domingo, 1 de abril de 2012

Azucena

Te fuiste sin decir adiós,
como a mi tanto me gustaba irme antes
sin despedidas, porque realmente nunca te ibas.
Lo debí suponer, la última vez que te vi,
llevabas el pelo con el tinte puesto.
Debí imaginar que te preparabas,
te ponías guapa para una nueva vida.
Habíamos hablado tanto de ella, de esa nueva vida
que parecía que tanto iba a tardar en llegar.
Cuando te vi la primera vez me quedé anonadada
no te esperaba así, te imaginé de otra forma
Nadie me había dicho como te me aparecerías.
Estabas hecha un desastre,
sin embargo tu optimismo,
tu cuento de la lechera,
tu tremendismo por la vida
tu risa al pensar en las fechorías del pasado
me contagiaron y me hicieron añorar aquella vida
me hicieron perdonar cada uno de tus pecados,
y te quise, te quise de manera diferente
a cualquier amor que haya tenido
simplemente porque tu eras diferente