Noticia


viernes, 24 de febrero de 2006

La chica de la bicicleta

La vi a través del cristal de mi bmw. Ella andaba por la acera agarrada del manillar de una vieja bicicleta. Su aspecto pendenciero y desaliñado apuntaban una vida abandonada de toda norma. Yo la miré, mientras el coche de delanteestaba parado pendiente de aparcar y sonreí por la envidia de su juventud, de su desinterés por las cosas innecesarias y ella me miró casi de pasada. Mi vergüenza me hizo apartar momentaneamente la vista, para al segundo volversela a dirigir. Entonces la descubrí sonriendo mientras me miraba y apartando la mirada ruborizada al contacto con la mía. Sus ojos color marihuana, volvieron al momento sobre los míos como si de un duelo de miradas se tratara, y me volvió a sonreír y oy no le aparté la mirada y solo llevé la mano a mi cuello para abrirme un poco el nudo de la corbata que parecía en esos instantes no dejarme respirar sin apartar la mirada, sin apartar la sonrisa ladeada y socarrona que me define. Entonces desde el coche de detrás me pitaron, ya no tenía ningún coche delante. La chica sonrió y bajó su mirada, mi coche se caló cuando intenté arrancar en tercera.
Me sentí el hombre más torpe del mundo y ella la chica más admirada de aquel segundo.
Supe entonces que ella estaba tan fuera de mi alcance como ella pensó que yo lo estaba del suyo