Noticia


lunes, 1 de marzo de 2010

Animales de costumbres

Me intento aferrar a repetir cada día lo mismo
Intento no variar para no provocar sobresaltos en mi vida.
Todo el mundo lo hace

El despertador suena cada día a la misma hora
y dejo pasar los 5 minutos de rigor en la cama
me levanto y sin encender la luz me voy al baño
El proceso siempre es el mismo.
Salgo del baño y me visto.
Voy a la cocina
saco la leche, enciendo el microhondas,
saco el neskuik y la cuchara y guardo los platos de la noche anterior.
Salgo de la cocina y reviso mi cartera de trabajo.
Salgo sin encender la luz para no despertar a mi amor
cierro la puerta y me quedo en el rellano de la escalera a oscuras
el ascensor está en el piso de abajo, lo sé porque veo la luz a través de la escalera
y porque tarda muy poco en llegar
Mi vecino de abajo sigue también unas pautas de animal de costumbres,
y debe llegar, más o menos, pocos minutos antes de que salga yo de casa.
Salgo a la calle y también me encuentro siempre la misma estampa:
Mujer con perro y el autobús 80 pasando por delante de mis narices dirección norte.
Siempre me encuentro a la misma gente por la calle, otros animales de costumbre,
hasta tal punto que, aunque no los conozco, ya nos saludamos.
Todo es ordinario hasta que entro en mi lugarr de trabajo.
Luego siempre existe algún gilipollas dispuesto a torcerme el día