Noticia


lunes, 2 de mayo de 2011

Alcides

Para este mes de abril tengo dos perlas confesables que presentaros.
El primero se llama Alcides.
Normalmente quedamos para hablar de cosas más triviales
de la vida, del pasado, de música, de conciertos, de política,
pero el otro día recordaba que cuando nos conocíamos me habló de otra religión
no sé si testigo de Jehova, si evangelista, si no sé qué del séptimo día.
Como a principio de mes alguien me habló de religión,
quise sacarle el tema.
Entonces primero atisbé un halo de desconfianza,
giró la cabeza mientras me miraba de reojo esperando una pregunta trampa
esperando que diera un paso para rebatir sus creencias, pero no era esa mi intención
simplemente escucharle, y así se lo dije. entonces empezó a hablar
y poco a poco se le iban iluminando los ojos y se le iba llenando la boca de Dios,
iba trazando un camino recorrido hacía años
y le veía en los pies la alegría de volverlo a andar, y mis preguntas eran
agua de la fuente que invitaba a seguir andando
a observar los detalles que a él se le iban pasando.
Disfruté de escucharlo. disfruté de ver esa luz,
disfrute de escuchar hablar de Dios otra vez
de un Dios que no era el mío pero sí lo era.
Por eso, ese tiempo con Alcides lo convierte en una perla.