Noticia


lunes, 5 de septiembre de 2011

Ser de izquierdas o de derechas

Hay veces que me pregunto como se forja el pensamiento político. Por otro lado lo tengo claro. Se hereda, se hereda de lo que se ve en casa, de lo que se oye hablar a los padres, a veces se imita y otras veces se tiende al polo opuesto.
Oí decir a Belén Gopegui que
"se es de izquierdas por la razón
y de derechas por el interés.
Posiblemente vosotros tenéis razón
nosotros sólo la comodidad"
Seguía diciendo Gopegui que
" Hay días en los que pienso, por otro lado, que ser de izquierdas es una especie de facultad, como la memoria. Todos la tenemos en estado de latencia. Si no la usas nunca te mueres sin enterarte que la tenías. La prueba de que está ahí, sin embargo, es que en determinadas situaciones aparece. Muchas veces se confunde con el orgullo. Pero hay dos tipos de orgullo, cuando una facultad no está involucrada, el orgullo es puro amor propio y se transforma en pataleta; sin embargo si el orgullo interviene, el orgullo se generaliza y uno entiende que esa ofensa no se la están haciendo a uno mismo, y se le llenan los pulmones de aire y grita "no puede ser" y esas tres palabras vienen de muy lejos, de muchos compañeros caídos y humillados y aflora del orgullo un valor, una determinación con la que ni se soñaba.
Me da un poco de miedo pensar que todas las personas que afirmamos que somos de izquierdas
llevamos en nuestro cuerpo la cicatriz de la tristeza. Eso no es bueno.
Si haces preguntas te las deberían contestar. Es justo que lo hagan
¿Por qué es justo?
Porque quien escucha tiene derecho a saber quién le está hablando, y en nombre de qué.


El padre de Blancanieves