Noticia


martes, 25 de octubre de 2011

Otro modo de mirar

Las cosas ocurren cuando las miro.
Es extraño de explicar y parece más extraño de creer,
parece que intuya donde está la noticia,
que sepa donde va a ocurrir algo
o que donde miro, obligo a que pase algo.
Miro hacia la puerta de un banco
y veo salir corriendo a un atracador
mientras se quita un pasamontañas de la cara,
miro hacia un portal cualquiera y veo a mi vecino,
dando un beso furtivo a la que se supone
es solamente una compañera de trabajo,
miro la calle y acierto a ver el momento
en que el coche frena y la moto no puede frenar detrás de él,
acierto a ver el salto y la caida, el golpe
y el último gemido del motorista antes de quedar inconsciente.

No puedo no mirar a ningún lado,
miro al suelo y veo como dos hormigas se pelean
haciéndose heridas de las que no sale sangre.
Veo como un ratón sale de un agujero de la carniceria.

Entonces no quiero ver nada más
no quiero ser el invitado de honor
de todo lo que vaya a ocurrir a mi alrededor.

Me encierro en casa con la ilusión de que todo ha pasado
y que sólo necesito descansar, cerrar los ojos,
y ya no ocurrirá nada más alrededor.
Y me meto en la cama y no...
veo mi reflejo en el espejo de la habitación
¿qué me ocurre? ¿Quién soy yo?
¿Por qué cuando me miro
también tiene que ocurrirme algo a mi?