Noticia


sábado, 5 de noviembre de 2011

Las trompetas de la muerte

Paseo por Sevilla, solo
que extraño pasear solo.
No me siento solo, me siento libre.
Paseo contento, hincho mis pulmones
cuando oigo de fondo una trompeta
Realmente no es una trompeta.
Es un gitano con un organillo
pero yo no me doy cuenta hasta el final
y realmente es lo de menos.
Lo importante es la sensación que me crea.
Parece que el volumen que llega a mis oídos
acelera el ritmo de mi corazón.
Siento que el final se acerca,
no el final de la canción,
sino el final de algo más
Es como si fuera la bnada sonora de mi vida
es como si las trompetas anunciaran mi final,
sólo la música consigue que me sienta como un torero
en su paseillo en la plaza, tan anunciador del éxito
como de la muerte, como del final.