Noticia


viernes, 5 de enero de 2007

A veces, al despertarme
el sueño aún permanece.
A veces el sueño resulta ser
más atractivo que la realidad,
y no rehúso abandonarlo.
Entonces, por un momento
me siento como un fantasma
no materializado del todo.
El sueño me persigue
y espero la promesa del próximo sueño.

2 comentarios:

Rafaga dijo...

El acto de despertar depende de los recuerdos
y utilizamos los ritos como medio para recordar

Lorena dijo...

Hay veces que abres los ojos y la memoria se invade de todas las cosas que tienes que hacer o a las que te tienes que enfrentar, y entonces esa sensación de querer seguir soñando se vuelve mayor... Como si en los sueños no hubiera responsabilidades, ni tristezas, ni miedos, pero tal vez ese querer seguir durmiendo o soñando, es solo el sentimiento de no querer enfrentarnos a la realidad. Uf... me parece que hoy estoy reflexiva.