Noticia


miércoles, 9 de mayo de 2007

Recuerdo

No era capaz de estar allí sin escucharle;
las conversaciones que me dirigían
no eran las que yo quería escuchar
y aunque la gente estaba pendiente de mí
yo no quería estar pendiente de la gente
y me hacía el esquivo,
intentando mantener el silencio interior
para poder escucharle a él.
...Y no quería.
Digo que no quería, porque era oír su voz
y sentir ese cosquilleo en la nariz,
preludio de que se iban a acristalar en breve mis ojos.
Mierda!
No quiero que me vean así,
no quiero emocionarme ante esta gente.
Si realmente lo que estaba contando no era,
tan siquiera, importante, ni triste, ni nada...
pero a mi me infundía ternura,
la ternura de lo que una vez tuve frente a mi,
de las palabras de quien quise
y ahora ya no estaba.
Sus expresiones, su acento, su dulzura al hablar
querían hacerme creer que quien hablaba
no era quien hablaba,
sino quien yo quería que fuera.
Aún hoy, siento las cosquillitas en la nariz
cuando recuerdo su voz, su ternura y su amor ante este blog