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miércoles, 6 de mayo de 2009

Botones obedientes



Botones obedientes,
el ritmo lento de la cremallera,
caricias que no piden permiso,
cierro los ojos;
la mente en blanco,
en rojo,
no mejor en negro.
Puedo sentir cada centímetro de mi cuerpo,
un susurro al oido,
un beso en el cuello,
mi piel se pone en guardia,
un dedo repasa mis labios,
mi lengua investiga,
lo saborea,
zigzaguea húmedo hacia mis pezones,
los bordea,
los pellizca con suavidad...
Adivino unos labios bajando a mi vientre,
despacio,
recreándose en mi ombligo,
posándose dulcemente sobre mis braguitas,
millones de partículas bullen dentro de mi,
un suave roce avanza por el interior de mi muslo,
cómplice de mis deseos se cuela entre mis piernas,
me acaricia,
me hace estremecer,
mi excitación se desborda,
muerdo mi labio inferior,
mis manos apresan las sábanas,
aprieto las nalgas,
suspiro entrecortadamente,
me entrego a la más bella agonia...
Siento que voy a explotar,
el blanco lo inunda todo,
solo escucho un lejano tic-tac,
estoy flotando...
¿Cuanto tiempo llevo aqui?
Veo una puerta,
se abre,
siento un hormigueo,
algo me empuja hacia ella,
es el latido de mi corazon,
ven aqui,
abrázame..."