Noticia


jueves, 18 de agosto de 2005

Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido


Ayer encendí una de esas velas que aún me quedaban guardadas por algún cajón
entonces sentí repicar las campanas desordenadas en mi corazón,
mi piel se estremeció
y lloré
me sentí vacío

Luego sólo pude sonreír y
dar las gracias a Dios
por ponerle en mi camino

4 comentarios:

libertad dijo...

Tuvimos suerte, mucha suerte de encontrarnoslo...y, sí, a veces es insultante que la vida siga...

libertad dijo...

o quizá no tanto...quizá haya que tener esperanza en que la primavera, aunque a veces tímidamente, siempre vuelve, siempre llega...

El semielfo dijo...

Por él os tengo a vosotros

Phil dijo...

Lo único que se me ocurre es cantar para adentro: "Nada te turbe, nada te espante..."