Noticia


lunes, 11 de junio de 2007

Tu

Cuando te conocí te me antojaste perfecta
Una fantasía, una deuda pendiente para toda la vida
pero sin echarte muchas cuentas: inalcanzable.
No moví un dedo porque supe que sólo serviría para cagarla
porlo que me limité a estar parado, a mirarte
como a un pajaro que se acerca inexplicablemente hacia ti
y temes, seguro de tu temor, que un movimiento cualquiera
servirá para que se alejase.
Yo te miraba atontado, tu me miraste descaradamente
me sorprendiste en mi indiscreción
y irremediablemente te sonreí
y tu me devolviste la sonrisa
o la risa que parecía reirse de mi,
no me importaba, porque sin quererlo ya te quería
y pensaba, que eso sería lo más bonito que recordara de ti