Noticia


miércoles, 27 de junio de 2007

Cuestión de fe

Cuando más fe tenía, más me inundaban las dudas.
decididamente creía, pero dudaba de si lo que creía
era mi voluntad o era la voluntad de Dios.
La puta manía de Dios de hablar tan bajito
y tan extraño, me hacían dudar de cada uno de mis pasos.
No sé si creaba yo mi propia religión a partir de mis conveniencias
si yo me fustigaba en mis castigos, haciendo lo que no quería
pensando que eso sería la voluntad de Dios.
No supe nunca las respuestas,
y cuando las supe, me cambiaron las preguntas.
Lo de "hacer el bien",
Lo de "hacer caso a mi corazón"
lo de "hacer lo que me gustaría que me hicieran a mi"
casi nunca me sirvió
porque le último beneficiado siempre era yo.
Entonces...


¿Cómo saber que lo que hago
es la voluntad de Dios
o es mi voluntad?


Dice el evangelio:

Jesús dijo: “Sea hecha Tu voluntad y no la mía”
(Mat. 26:42, Mat. 6:10; Juan 4:34; 5:30; 6:38, 39).