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jueves, 10 de marzo de 2005

Las fallas

Las explico en clase, cuando hablamos de Relativismo cultural, eso, por lo cual, si no eres de aquí, pues no lo entiendes.
La crítica es feroz. Te gastas millones en un monumento de carton piedra, te haces unos trajes espectacularmente caros que lucirás menos de 10 dáis al año, unas manteletas de quitar el hipo, además de pagar tus cuotas y vender no se cuanta lotería que termina´ras por cambiar por otra loteria, que al final no tocará
Y al final, ¿para qué?
Para pillar una semana de borracheras
y recortar el coma etílico con el mejor de tus quites.

Y si preguntas te dirán que eso es la fiesta, y que se traduce en mucho dinero, en mucho turismo y tal y cual, pero como nosotros no vivimos del turismo, ese dinero irá a otras arcas.

De todos modos todo eso se puede entender,
pero lo que no entiendo para nada
y ahi ya no me entra ni el relativismo cultural ni ná de ná
Son los putos petardos, y els masclets
que los niños cabrones te tiran a traición cuando tu paseas por la calle.
O las despertás a las 7 de la mañana,
que te despiertan en un estado de shock, quieras o no,
sumido en sueños, convertidos en batallas...
El ambiente de guerra (acústicamente hablando)
que parece reinar en la ciudad
y yo me pregunto ¿Y no les bastaría a esta gente con la mascletà de las 2 de la tarde?
que inviertan el dinero de los petarditos
en cuadernos Rubio, y así los valencianos
podrían presumir de tener la mejor caligrafía
y no dar por culo con los petarditos.
Ea