Noticia


lunes, 11 de diciembre de 2006

Se fue

No puedo dormir.
Ayer mi mujer, si,
esa de la que nunca os hablé:
se fue...
y la tristeza invadió
mi casa, mi cama y mi alma.
Se fue, como se han ido tantas otras,
que no fueron mi mujer,
pero si mis novias,
se fue con una excusa...
Una exucisa que esta vez me creí:
que estar a mi lado le pone triste
y esa fue la primera regla que establecimos:
estamos juntos para estar bien,
y es que ayer, alegué
a todas las reglas en las que nunca he creído:
"en la salud y en la enfermedad,
en la tristeza y la alegría"...
Y sé que ese es el motivo.
... Y tras la tristeza, vino el dolor
y tras el dolor, la amargura
y luego el silencio
y luego el recuerdo...
El recuerdo de su mirada,
de sus labios inventándose
de la nada una sonrisa,
y su mano acariciando mis dedos
y de su pecho en mi boca,
y del olor de su cuerpo
bronceándose desnudo junto al mío
y de sus pies caminando
por las calles de París
junto a los míos
y su acento francés
y el regalo de su vida junto a la mía
Y en vez de cagarme en la mdre que la parió
sólo se me ocurre darle las gracias
y sonreír, triste y alegre a la vez.