Noticia


viernes, 2 de enero de 2009

Clarito

Tu te crees que soy gilipollas,
te crees que me he caído de un gindo
o que he nacido ayer.
Yo no sé quien te has creído que soy,
si me chupo el dedo
si vivo en la luna.
Te debes creer que no te veo
y que no me doy cuenta que tu me miras.
Te crees que debo estar papando moscas,
buscando un objetivo indiscreto entre las nubes
y te crees que no me doy cuenta que tu estás ahí.
Te debes creer la persona más disimulada del mundo.
Y la verdad es que a mi no me tienes que dar ninguna explicación
que yo no soy tu padre, ni me tienes que echar cuenta;
ni hacer las cosas porque te las diga, ni porque no.
Que, vamos, que lo que haces bien hecho está,
que no tienes porque contarme nada,
ni tienes tan siquiera porque mirarme,
pero no te creas que me engañas
no te creas que no me entero
ni me trates por tonto.
Si quieres hablarme cuéntamelo todo
para hablar en clave no me hables:
Las cartas sobre la mesa, mírame a los ojos
y dime que es lo que quieres escuchar:
¿Para qué me lo quieres contar?
Y si me preguntas...
si me preguntas
asegurate de estar dispuesto a oír lo que te voy a decir