Noticia


lunes, 26 de febrero de 2007

Segundo nivel de profundidad

Sumergido a dos niveles de profundidad en mis sueños vi la luz.
Recordé al llegar a la superficie de mi vida donde había llegado.
En lo más profundo estaba dando clase en casa de Sabina.
La casa no era su casa sobre el BBVA de Relatores,
era una casa de campo, donde su cama de matrimonio
ocupaba el sitio natural del comedor,
luego un pequeño escribano en un lugar pequeño,
todas las habitaciones comunicadas con puertas
y los niños de pie junto a otros profesores,
ocupando el perímetro interior de aquella casa
en la que Joaquín no estaba.
Luego desperté y se me ocurrió recordar aquel sueño.
Desperté en la vieja casa de campo de mi abuela
y recordaba con una sonrisa aquel sueño
que hubiera deseado que fuera verdad;
y lo viví con la alegría de que lo había sido
y se me ocurrió escribir en el blog un poema
que hablara de lo dificil que era recordar tu cara
en mi día a día, después de tanto tiempo
y que clara te veo en mis sueños
nítida como una verdad,
verdadera como es imposible que seas.
Luego el ruido de mi mujer en la ducha
me terminó de despertar de ese otro sueño