Noticia


sábado, 4 de marzo de 2006

meses después

Se sentó a la mesa y pude ver en sus ojos los ojos de ella.
Y así como me vió soltó una carcajada como si me conociera de toda la vida,
como si la alegría brotara a borbotones entre nosotros dos,
y su sonrisa fue identica a la suya
y yo no pude menos que reirme a carcajadas.
Luego se puso a hablar
y a medida que se iba riendo
yo me iba enamorando un poco más de ella
como un puñal que atraviesa los estertores del sentimiento
y se me clava
Ella siguió hablando y yo no pude despegar mis ojos
de sus labios y después de sus ojos azules
y después de sus dientes blancos
y después de su sonrisa
y despues tuve que concentrarme
para, instintivamente, no saltar sobre sus labios
besarla y decirle que siempre había estado enamorado
que la había estado buscando durante toda mi vida
y que por fin
la había encontrado




No me atreví a decirle nada,
y me alegro de ello,
porque mi vida cobra sentido,
ahora que conozco el amor,
cuando sé que pasaré
el resto de mi vida buscándola